jueves, 3 de octubre de 2013

Pildora de Obsidiana 11. Tres razones para innovar en Políticas Públicas




Sobre las políticas públicas se han tejido dos especies de mitos. Del primer mito, a nuestro juicio en Colombia, se han encargado los tecnocratas, restringiendo el espectro de la política pública como un escenario exclusivo de académicos e intelectuales, restándole muchas veces el componente de la realidad.  El segundo mito, es autoría de la sociedad en general, que espantada por los tecnicismos, no participa ni interviene activamente en una política pública, y cuando lo hace, se da por un sentimiento o demanda particular.

Este escenario no es conveniente para gobernar bienes comunes, ni para solucionar los problemas estructurales que hoy vive nuestro país. Es hora de empezar a introducir mejoras en los procesos, donde se logre innovar en las formas y métodos. A continuación compartimos tres razones por las cuales es necesario innovar en las políticas públicas:

Primero, una política pública no surge, ni evoluciona de manera aislada. Forma parte de su tiempo histórico, de su entorno institucional y de las redes sociales en las que se inscribe. En el país se ejecutan políticas públicas, pensadas para otras latitudes y otro tipo de cuminidades, que en su gran mayoría son políticas de insumos.

Segundo, una política pública no consiste solamente en un conjunto de definiciones, normas, procedimientos y actores. Una política pública es, sobre todo una afirmación de valores. Un ejemplo de ello podría ser la implementación de la política de vivienda de interés social. Esta se socializa como una acción estatal para mejorar la calidad de vida de poblaciones vulnerables. Sin embargo, en algunas ejecuciones, se observan proyectos de vivienda en zonas no integradas ni articuladas al entorno productivo, generándose güetos y/o aumentos en los costos de vida por desplazamientos. Por otro lado, la localización de los proyectos se ha realizado en sitios no aptos para la actividad residencial, inmediaciones de aeropuertos, zonas innudables, etc.

Más allá de evaluar o generar alguna crítica (no tan rigurosa académicamente, si no apartide evidencias de campo), lo que quiere significar que en estos casos particulares, ha primado la producción y la entrega de un bien físico, sin estar en coherencia con los valores que fundamentan la política.

Tercero, la implementación exitosa de una política pública no consiste solamente en la repetición mecánica de un conjunto de procedimientos establecidos, si no que supone también capacidad de adaptación y compromiso con los valores previamente asumidos. Algunos análisis que se ha realizado sobre las políticas públicas en Colombia (en especial las de procesos) han encontrado que las ejecuciones están plagadas de: trampas de procedimientos, discrecionalidad en funcionarios públicos ejecutores, cooptación por micropoderes en la organización pública. Un ejemplo claro que combina los tres elementos anteriores, es la política de atención integral al problema de desnutrición.

Para mejorar e innovar se requiere, menos fundamentalismos por parte de los formuladores, mayor participación de la sociedad; y lo más importante pensar distinto (en la definición de la teorías de entrada y en el diseño de los mapas de ruta) y con mayor cercanía a la realidad (lo que se conoce como campo de batalla).


Para cambiar, solo hazlo! 

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