viernes, 5 de abril de 2013
La Convergencia regional: en una fase II, es necesaria para el futuro del país
Hemos dedicado tres notas a reflexionar
sobre la necesidad de retomar el camino de análisis y toma de decisiones en la
política urbana, en el país. En esta idea desempolvamos viejas discusiones que
a principio de de la década del 2000, se dieron a lo largo y ancho de América
latina. Entre los documentos excarvados, encontramos las memorias de un foro en
la ciudad de Rosario (Argentina) realizado en el año 2001. En ese momento se
desarrollaron preguntas cruciales como: ¿Por qué algunas ciudades crean más
riqueza que otras? ¿Cómo evitar en América latina seguir el modelo posfordista
del Norte? ¿Cómo generar políticas urbanas sostenibles, para contener el caos
inmobiliario?.
Increíblemente 12 años después,
estos interrogantes parecen no tener respuesta en Colombia, ya que si un ciudadano
hace un intersección de noticias, encuentra: Protestas por caos en la
movilidad; protestas por la cobertura y la calidad de los bienes públicos que
se proveen; protestas y preocupación por el incremento desbordado en los costos
del suelo (burbuja inmobiliaria); protestas por el crecimiento desordenado y mal uso del suelo.
A estos problemas tan comunes,
habría que sumarle el interrogante ¿Por
qué algunas ciudades crean más riqueza que otras?, este interrogante tan
crucial para el futuro del país, ya que se relaciona en cómo generar riquezas,
sin aumentar las brechas y sí por el contrario generando equilibrios
regionales.
Todos estos elementos sirven
para ambientar, la necesidad de profundizar el tema de la convergencia regional
planteado en el PND “prosperidad para todos”. Tema que tal vez, por primera vez
se analiza a profundidad en un plan (a una escala aún muy agregada), pero que
sin embargo, en el próximo cuatrienio se requiere de profundizar con políticas,
instrumentos y herramientas, de mayor calado institucional, es decir
desarrollar una Fase II.
No hay que negar que hoy día,
el gobierno nacional ha puesto instrumentos pilotos (contratos Plan, Alianzas
público privadas), de cuyos resultados depende una escalaciòn más agresivas
para la convergencia. Sin embargo, consideramos que esa visión de convergencia
regional en su Fase II, requiere bajar la escala de análisis y agregar los
resultados de los pilotos realizados en el presente cuatrienio.
En los próximos 4 años del
gobierno Santos (si se reelige), o del que venga; se retome este interesante
esfuerzo de convergencia. Para tal efecto, planteamos algunas temáticas que
deben profundizarse, a partir de los resultados parciales de las locomotoras (infraestructura especialmente, vías,
vivienda, servicios de abastecimiento) e instrumentos de convergencia regional.
Primero. Hay que explorar el nexo
positivo entre urbanización (y) y PIB per cápita (x) puede ser expresado como
una relación lineal (x es una función lineal de y) cuando el PIB per cápita es
medido en una escala logarítmica. Esto importante para ver como se potencializa
la generación de riquezas en las ciudades en la regiones.
Segundo. Revisar que la curva
de urbanización asciende muy rápidamente al principio del proceso de desarrollo
para aplanarse. Se alcanzan altos niveles de urbanización a niveles
relativamente bajos de ingresos. En otras palabras, las ganancias «puras» de la
urbanización (por ejemplo, la aglomeración geográfica de gente y actividad) se
agotan rápidamente. Más allá de un cierto punto, el vínculo entre una
urbanización en crecimiento (y quizás también el tamaño de la ciudad) y el PIB
per cápita se vuelve más tenue.
Tercero. Revisar en nuestras
regiones el fenómeno que una vez que los niveles de urbanización alcanzan 70% o
más, se prevé que un incremento de la urbanización en sí aportará poca
contribución al crecimiento del PIB. Esto parece indicar que las ganancias más
allá de este punto descansan en algo más que en el simple aprovechamiento de
los beneficios "puros" de la aglomeración. Las políticas públicas
determinan los límites máximos de las ganancias potenciales que pueden
aprovecharse de la aglomeración. En otras palabras, al analizar el impacto de
las ciudades en el bienestar económico, es necesario distinguir entre los
beneficios "puros" de la urbanización y los beneficios atribuibles a
una buena administración y planificación urbana. Esto explica en parte por qué
la simple presencia de las ciudades, aunque es una condición necesaria, no es
una condición suficiente para emprender un proceso de crecimiento económico
sostenido. En resumidas cuentas, las ciudades son cada vez más vitales en la nueva
economía, pero su éxito descansa también cada vez más en una mezcla compleja de
decisiones relativas a las políticas públicas. Esto podría ayudar a explicar porque
Buenaventura, genera menos riquezas que Ibagué o Popayán. Siendo el primero, un
puerto exportador por donde sale casi el 50% del comercio del país.
Cuarto, La gestión de áreas
urbanas ha dependido siempre considerablemente del suministro de bienes públicos.
Esto se aplica aún más a la nueva economía de la información. El suministro de
tales servicios requiere acción colectiva y de un sistema impositivo central.
La dependencia de las ciudades de los bienes públicos es fácil de ilustrar. El
movimiento de gente entre ciudades requiere carreteras, calles, aceras,
alumbrado público y control del tráfico.
Quinto. Las discusiones sobre
la privatización toman a menudo tonos ideológicos, creando la impresión de una
dicotomía del "todo-o-nada" entre el Estado y el sector privado. En
realidad éstos son complementos, no opuestos el uno del otro. Esto se aplica
especialmente a los servicios urbanos. Una participación eficiente del sector
privado, en casi la mayoría de los casos, dependerá del suministro eficiente de
bienes públicos. Esto es importante para descubrir las oportunidades y debilidades
de las alianzas publico privadas que se ejecutaron, y de allí repotenciar o
cambiar el instrumento.
Sexto. Uno de los más difíciles
desafíos de la gestión urbana sobre todo en las ciudades de las regiones
colombianas, que tiene baja autonomía física tiene que ver con el proceso de
retroalimentación circular entre el suministro de infraestructura pública y los
ingresos públicos. Cuanto más éxito logre una ciudad en suministrar bienes
públicos adecuados, más se incrementarán sus ingresos, y a su vez estará en
condiciones de suministrar mayor cantidad de bienes públicos, fortaleciendo así
su base impositiva, etc. Este proceso acumulativo favorece el desarrollo de
ciudades bien establecidas y bien administradas. Una ciudad que logre
suministrar los bienes públicos adecuados para la nueva economía de la
información verá que las ganancias se reflejan en una "renta económica"
para el sector público. Los valores de propiedad son en gran parte una función
de las economías de centralidad y aglomeración. Cuanto más importante sea el
potencial informativo e interactivo de un lugar, mayor será su valor
tributario. El proceso circular puede ir hacia adelante o hacia atrás.
Séptimo. Cuanto más éxito logre
una ciudad en crear lugares eficientes (y agradables) para la interacción, y
cuanto más eficiente sea en movilizar a la gente, mayor será su base de
ingresos. Inversamente, una ciudad a la que se le dificulta generar una prima
urbana sobre la renta, debido a una planificación urbana deficiente, a la
contaminación, el crimen y la congestión del tráfico, tendrá dificultad para
financiar adecuadamente los bienes públicos, reduciendo a su vez su carácter
atractivo. El tema de la planificación urbana es cucú para las ciudades en Colombia.
Octavo. Los nexos entre el
suministro de bienes públicos y la productividad de las ciudades va mucho más
allá. Sólo el sector público puede asegurar la planificación y reglamentación
del uso del suelo. Esto se aplica igualmente a las políticas tributarias, y
sistemas de fijación de precios que determinan los costos relativos del
transporte público versus el transporte privado. El sector privado puede
construir caminos, autopistas, líneas férreas, pero es el Estado quien debe
decidir a dónde van éstas. La planificación y gestión de los espacios públicos
(parques, áreas verdes, etc.) corresponde al sector público.
jueves, 4 de abril de 2013
La Telesalud en el nivel regional y local: ¿la gran Soluciòn?, ¿un cuento de hadas?
Después de recorrer ciertas zonas
del país, encontramos que algunos mandatarios y sus equipos de gobierno, han
presentado como formula salvadora para el hacinamiento en los centros de salud,
la denominada Telesalud (TS). Con esta inquietud nos dimos a la tarea de
investigar un poco sobre el tema y tratar de descubrir, sí esto es un mito o
una realidad. En ese proceso se localizó un trabajo realizado por Michael
Cross, periodista británico, que se dio en la tarea de revisar e investigar
sobre la TS en Reino Unido (UK).
Nuestros mandatarios locales
recitan de manera envidiable, lo que en todas partes del mundo, las grandes
multinacionales de tecnomedicina han libreteado. Un ejemplo de ello, es la
siguiente frase expresada por un secretario de salud Departamental: “con la
telesalud no se obligará a las personas con problemas de salud graves o
terminales, como la diabetes o la enfermedad pulmonar crónica a caminatas en el hospital para exámenes de rutina
y repetición de formulas médicas. Trayendo la tecnología podremos supervisar
sus condiciones de forma remota en su lugar.
Esa es la promesa de "telesalud",
donde los pacientes controlan sus propias condiciones a través de su casa, o
incluso portátil, los dispositivos conectados a Internet. (Pero como hará un
paciente de una vereda de la hormiga Putumayo o del Vaupés para acceder a ello,
seamos más benevolente, un ciudadano de ciudad bolívar o Usme zona rural?).
De otro lado, un Director de un
Hospital de un Municipio del Pais nos comentó lo siguiente: la telesalud puede
reducir el costo de la atención y, al mismo tiempo, mejorar su calidad (por
ejemplo, al permitir que los médicos saben acerca de los cambios cruciales
cuando suceden, no en la próxima cita del paciente). ¿Pero como hacen sí en el
municipio hay intermitencia del servicio de energía, y la cobertura de internet
no supera el 35% del casco urbano?, su respuesta fue la siguiente. Es que el
hospital se está adelantando al futuro y que a demás la cobertura mejorara con
el programa de TIC del ministerio, que esperamos que inicie trabajo en el
municipio, a finales del 2014.
De la evidencia empírica
recogida nos queda la impresión de que se ha construido una suerte de mantra
alrededor del tema. El mantra construido es el siguiente: “con la telesalud, ahorramos
dineros públicos”. Ese parece que es un argumento de peso para los
gobiernos que lidian con el creciente costo de la atención.
En la práctica, el trabajo de
Cross, lo que demuestra es que los beneficios de salud a distancia, son de
difícil cuantificación y evaluación. Por ejemplo en El Servicio Nacional de Salud
británico (NHS), que es la esperanza de reducir el costo de atender a una
población que envejece, ha tratado de resolver el caso mediante un apoyo ensayo
más grande del mundo de teleasistencia.
El ensayo completo sistema de
demostración tuvo en el reino unido, una población objeto de 1.500 personas, en
tres diferentes partes de Inglaterra. Los resultados preliminares fueron
excelentes - los primeros resultados "genéricos" publicado el año
pasado parecía mostrar que los pacientes que utilizan la telesalud fueron 20%
menos propensos a ser ingresados en
el hospital y el 45% menos de probabilidades
de morir que sus contrapartes en el grupo control.
Según Cross, como era de
esperar, el gobierno adoptó una nueva forma de trabajar. El Departamento de
Salud dijo que la telesalud fue la respuesta a la "confusión, desorden
desarticulada, fragmentada" del sistema actual de atención de salud y
sociales y se estima que el uso generalizado de la telesalud podría salvar vidas
y brindar mejor atención a población vulnerable, como primera infancia y
tercera edad.
Sin embargo, los resultados detallados
del estudio del sistema, fueron contrafactuados por un estudio realizado por la
Facultad de Ciencias de la Salud, City University, Londres, cuyos resultados pintan
un panorama más complejo. Al medirse la calidad de vida de las personas que
utilizan la teleasistencia, se encontró que la tecnología no tuvo ningún efecto
mensurable sobre las sensaciones de bienestar. "Los resultados sugieren
que las reclamaciones por efectos potencialmente benéficos o perjudiciales de
la telesalud son infundadas para la mayoría de los pacientes. "Telesalud
no debe ser introducido con el objetivo de mejorar la calidad de vida o los
resultados psicológicos".
Los investigadores, dirigidos
por el profesor Stanton Newton de la Facultad de Ciencias de la Salud, City
University, Londres, señalaron que sus conclusiones "difieren
marcadamente" de los de la mayoría de los estudios anteriores ", que
suelen ser interpretado como muestra de beneficios a pesar de presentar pruebas
contradictorias". En otras palabras, la mayoría de los estudios de
telesalud son diseñados por con sesgos, para que puedan sacar conclusiones
positivas, incluso cuando la evidencia no puede estar allí para respaldarlo.
Esto sugiere que los estudios
anteriores de telesalud en Reino Unido, generalmente de pequeños proyectos
piloto, tal vez deberían ser tratado con escepticismo. Sin embargo, esto no
está disuadiendo a la industria de TI, que está aumentando a una nueva
generación de dispositivos de consumo para que las personas puedan controlar su
salud - y transmitir datos a sus cuidadores y familiares.
Ahora Cross plantea que de
telesalud en UK, se paso a la moda de m-salud, para dispositivos que usan la
tecnología móvil. A principios de 2013, O2 - propiedad de Telefónica - lanzó un
dispositivo dirigido a personas mayores que tienen dificultades de Salud. La
configuración consta de un teléfono especial con un detector de caída, el
seguimiento de GPS en "zonas seguras" con lata frecuencia de caídas y
un botón de un solo toque que se vincula a un centro de soporte, que puede
comunicarse con los seres queridos, cuidadores o los servicios de emergencia,
si necesita ayuda. (Imaginémonos en Colombia este servicio, donde los
operadores de móviles viven colapsados).
Al respecto en Colombia, no
hemos encontrado una directriz clara del Ministerio de Salud, que oriente a los
hospitales y centros de la red pública, frente a las realidades de la TS. Esto podría
evitar que se despilfarren recursos en sofisticadas plataformas, para
municipios donde su población no tiene cobertura de internet y aun peor no
maneja los equipos de computación. Así mismo no hemos conocido aplicaciones
piloto de telesalud en la red pública de salud del país.
Sería interesante que el DNP y
el Ministerio de Salud, evaluaran el impacto, en la calidad de vida de los
ciudadanos, como producto de la inversión en tecnología en la red pública del
país.
miércoles, 3 de abril de 2013
DISCREPANCIAS EN EL NUEVO LABORATORIO DE INFRAESTRUCTURA VIAL
Nuestra reflexión mas allá de los interés que cada gremio y cada gobernante tenga, como en este caso se evidencia, es que están en juego: 44 billones de pesos mas vigencias futuras hasta 2030; la competitividad del país y la ilusión de millones de colombianos. Mirando los toros desde la barrera, en esta materia se viene configurando un típico cuadro de desequilibrio, entre el ejecutar dineros públicos, deliberar sin escuchar y oponer sin mediar. Por un lado el gobierno santos quiere ejecutar los recursos, sin detenerse a reparar los costos de su decisión, se corre el riesgo de no ser efectivo (al estilo plan 2500). Por el otro lado, el gobierno dice que ejecuta este programa, por que ya deliberó suficientemente, pero al parecer no escuchó. El gremio se opone y en algunos argumentos deja ver un interés propio, sobre el cual no quiere ceder. Y en medio de todo este desequilibrio, estamos los colombianos.
A raíz de nuestra nota de reflexión de ayer, en nuestra cuenta de Twitter, recibimos un mensaje donde nos decían que nuestra reflexión era infundada y que la CCI no tenía reparos al programa de concesiones de cuarta generación, que lo que había era un interés particular de su presidente.
sin embargo el día de hoy, en varios medios escrito se hace la reseña sobre los inconvenientes que presenta el programa en materia técnica y que ademas de cierta manera generan un riesgo sobre los 44 billones de peso que se comprometen con el citado programa.
a continuación le damos contestación publica al mensaje, a través de la siguiente reseña noticioso publica en portafolio y el diario el Tiempo, de hoy 3 de abril de 2013.
La Cámara Colombiana de la Infraestructura (CCI), gremio que reúne a ingenieros y contratistas, le solicitó al Ministerio de Transporte y, en especial, a la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) fijar prioridades en la construcción de las nuevas carreteras para evitar que los recursos vayan a proyectos que no son tan urgentes.
Según la CCI, si no se aprovechan los 44 billones de pesos disponibles, se podría frenar la competitividad del país y postergarse la solución para reducir el impacto del cambio climático en la movilidad a través de carreteras con más túneles y viaductos. “No se conoce un estudio que justifique desde el punto de vista del costo-beneficio la priorización de las vías escogidas”, dice la CCI al referirse a las 30 vías que se construirán en los próximos seis años y que aún no han salido a licitación.
De esas, solo cuatro: la perimetral oriental de Cundinamarca, la autopista Girardot-Puerto Salgar, el tramo Mulaló-Loboguerrero y la vía Cartagena-Barranquilla (con una inversión estimada de 4 billones de pesos para unos 550 kilómetros) ya salieron al mercado y desde el 6 de febrero están en etapa de precalificación, a la espera de interesados.
“Tuvimos dos años y medio de debate sobre qué vías se deben construir y mejorar. No podemos abrir una nueva discusión, pues es un tema superado y los resultados ya quedaron en el Plan Nacional de Desarrollo, que lideró el Presidente de la República y en el que se incluyeron las recomendaciones de los gobernadores”, afirma Luis Andrade, presidente de la ANI.
Por otra parte, para los constructores, en los pliegos de las nuevas carreteras no se fijaron parámetros uniformes para las vías en componentes de ingeniería, como las velocidades de diseño, los radios de curvatura, las pendientes permitidas y las obras de estabilidad y drenaje para terrenos montañosos, ondulados y planos.
“Eso traerá que las nuevas concesiones tengan variaciones sustanciales de un corredor a otro, incluso en tramos conectados entre sí, lo que disminuiría dramáticamente la eficacia de las carreteras”, agregaron. La CCI recomienda que sea el propio Presidente de la República, acompañado de un comité técnico, quien seleccione las vías realmente prioritarias.
El gremio afirma que el país está abocado a aprovechar la coyuntura para construir, ahora o nunca, carreteras eficientes y competitivas. Otra de sus preocupaciones son los litigios, alegatos y conflictos jurídicos que surgirán cuando se licite la construcción de las nuevas carreteras y se encuentren que varios trazados incluyen tramos ya hechos por otro concesionario.
Esta situación, según el presidente de la ANI, se está solucionando. “Tenemos dos salidas legales: que el concesionario nos entregue antes la obra o que lleguemos a un acuerdo para que desafecten esos kilómetros, pero no vamos a tener problema alguno con la superposición de tramos con concesiones adjudicadas”, dijo. Andrade agregó que varios contratos ya superaron el límite de adiciones, por lo que no podrán aspirar a prórroga o a hacer obras adicionales.
martes, 2 de abril de 2013
Concesiones de cuarta generación: más interés financiero que especificaciones técnicas, ¿mito o realidad?
Nuestra reflexión de hoy tiene que ver, con un nuevo laboratorio
en la política pública en materia de infraestructura vial del país, a través
del llamado programa de concesiones de cuarta generación. La afirmación
laboratorio subyace dado que el gobierno nacional, apuesta por una nueva manera
de estructurar y concesionar grandes corredores del país. En este nuevo experimento
se pasa abruptamente de la preocupación por
las especificaciones técnicas en la estructuración, a la preocupación jurídica y
bancaria. En el medio de todo este laboratorio está la competitividad del país.
Desde nuestra posición independiente, seguimos reconociendo la
gran visión de modernidad en la gerencia pública que posee nuestro presidente
Juan Manuel Santos. Uno de los elementos que a nivel de papel y discurso, nos llamo la atención del
hoy presidente, fue su visión de la locomotora de infraestructura. En una intervención
realizada en campaña, ante estudiantes de la Universidad de los Andes, le
escuchamos lo siguiente: “nuestros
proyectos viales serán ejecutados con altas especificaciones técnicas, serán proyectos
ambiciosos, con un estructuración moderna y ágil. Serán vías con túneles y
viaductos para que no escuchemos más que un derrumbe obstruye el paso vial”.
Pasaron dos años largos del gobierno, para conocer a ciencia
cierta, parte de lo que él entonces candidato, propuso en campaña. La noticia
pasó un poco desapercibida ante los medios de comunicación, pero en días
pasados se lanzó una especie de programa llamado, concesiones de cuarta generación.
Este programa consiste en una apuesta de ejecución de proyectos de
infraestructura, pero que sin embargo, deja algunos peros.
El denominado programa se compone de 30 procesos licitatorios
para igual número de concesiones viales, por un valor total de 44 billones de
pesos, que se apalanca con vigencias futuras hasta el 2030. Este hecho genera
para el ejecutor, el imperativo que la contratación y la ejecución de las obras
no sufran mayores tropiezos (se está empeñando gran parte de la inversión del país
en materia vial).
En el plan, los pagos al concesionario estarán supeditados a la
puesta en servicio de tramos viales, con lo cual se busca cerrar la puerta para
las famosas adiciones a los contratos. Según algunos especialistas como Juan Martín Caicedo, estas medidas ponen de presente un sesgo hacia los componentes
jurídico y financiero, dejando de lado un elemento vital en la ejecución de proyectos, como lo son variables técnicas y
especificaciones viales.
Como resultado del sesgo, se evidencian las debilidades técnicas
de las carreteras escogidas; es decir, que se genera un manto de duda sobre los
corredores escogidos, que muestran ausencia de verdaderos análisis de
costo-beneficio.
Para la asociación de ingeniería de Colombia este programa, no
refleja desde el punto de vista técnico, el denominado sistema vial “a la
europea”, con grandes especificaciones de ingeniería (túneles, puentes,
viaductos y pendientes lo más reducidos posible); que sugirió el mismo
presidente Santos bajo el concepto de “modernidad” que ahora pregona el
Gobierno.
Las vías de cuarta generación no prevén parámetros uniformes en
componentes como las velocidades, los radios de curvatura y las pendientes
máximas permitidas. Este programa, en efecto, evidencia carreteras de bajas
especificaciones (10.000 millones de pesos/km y pendientes absurdas hasta del
14 por ciento para velocidades muy reducidas), que contrastan dentro de la
propia propuesta con algunas vías realmente competitivas (44.000 millones de
pesos/km y velocidades de 80 km/h).
Otra inquietud que presenta Juan Martín Caicedo corresponde a la
“precalificación”, para escoger los oferentes en la cuarta generación de
concesiones privilegia a los entes financieros, en perjuicio de las
concesionarias que ya demostraron solvencia técnica y económica y de las
mejores firmas constructoras nacionales e incluso extranjeras. Desde esta
perspectiva, ningún actor meramente financiero va a asumir cómodamente el
riesgo constructivo implícito en las carreteras que habrán de concesionarse
(entre 500 y 1.000 millones de dólares en promedio) sin estar acompañado de los
jugadores naturales para ello, especialistas en su gestión y, por ende, en la
mitigación y prevención del riesgo que se deriva de la construcción de las
vías.
Confiamos en que las anteriores observaciones, fundadas en los
juicios de un grupo de expertos, puedan de alguna manera generar conciencia de
lo que está en juego, la competitividad del país, vigencias futuras de
alrededor de 44 billones de pesos y la ilusión de millones de Colombianos, que
esperan que la movilidad del país sea moderna.
lunes, 1 de abril de 2013
POSICIÓN Y EXPLICACIÓN
Ausencia
o abandono, no, fue presencia intermitente para reflexionar. Hoy queremos
empezar por comentar varias situaciones, que justifican nuestro silencio:
1.
Estuvimos
ausentes por un largo periodo, ausencia que aprovechamos para redirecccionar y
mejorar algunas definiciones de nuestro futuro inmediato, mejor dicho, quisimos
hacer nuestro conclave.
2.
Estuvimos
buscando financiación para nuestro portal, cuyo lanzamiento estaba programado
para el 28 de febrero. La búsqueda de financiación tuvo algunos excesos de
tiempo, pero al fin lo hemos logrado, y por fin será lanzado el 7 de mayo.
3.
Así
mismo nuestra reflexión tuvo entre otros elementos motivantes, algunos
comentarios de amigos políticos (que este ente posee), a quienes les ha
parecido, según su parecer, que nuestras notas de reflexión son inspiración de
una actitud digna, de la militancia del puro centro democrático.
Al respecto queremos ratificar enfáticamente
que, nuestra intención no tiene fines políticos ni de lucro electoral,
simplemente quiere vincularse a la causa mundial de crear conciencia. Este movimiento
no es solo espiritual, ni ambiental, como muchos creen. Estamos convencidos que
nuestra sociedad debe encaminarse a una mayor conciencia social, que recupere
valores como: la tolerancia, la cooperación y el más importante (para nosotros)
la reflexión que conduzca a la acción.
Finalmente,
CEIURBANO no milita en partidos políticos, ni busca votos para nadie. Nosotros generamos
esta iniciativa porque quisimos, y no porque nadie nos pague, como se canto célebremente
en el colofón de la Ola Verde.
CRECIENDO AL 4%: ¿dice algo para el ciudadano?
Nuestra reflexión de Hoy,
explora el técnico y a veces confuso panorama de crecimiento económico del país.
Cifra que recientemente publicó el DANE y que generó diversas opiniones. Más allá
de las cifras y de los modelos utilizados para su cálculo, en las regiones del país
ha quedado la sensación agridulce de tales cifras.
Para doña “Carmela” una humilde
“chef” de un pueblo ribereño del Magdalena, la cifra desplegada en todos los
medios de comunicación no le dice nada, y eso no parece reflejarse en su condición
vital de vida. Para ello argumenta que ha visto como en 30 años, en su pueblo
se agravan problemas como: abastecimiento de agua, falta de vías competitivas,
un sistema de salud (hace más de 4 meses su esposo espera una cita con el oftalmólogo
y no se la han dado) y de educación de poca calidad, un sistema agrarario, quebrado
y aún sin resolver problemas de tierras. Carmela no sabe sí 4, es mucho o
poquito, y se pregunta ¿pero si el país crece económicamente, esto porque no se
refleja en la población como ella? Yo no creo en esas noticias, pero es lo que
hablan en todo los noticieros, concluyó.
No es fácil para un ciudadano de a pie, que
los técnicos del DNP, del DANE, o de Minhacienda, le explique, cómo el 4% del crecimiento
de la economía Colombiana, no se refleje en su calidad de vida!. Estamos seguros
que la respuesta inmediata es que los alcaldes y gobernadores se han robado la
plata, pero el problema tiene tanto de ancho como de largo.
Con la esperanza de encontrar algún
artículo o reseña académica que permitiera explicarle a doña Carmela, su
inquietud, y que además le brindará otro ángulo del análisis de la cifra de
crecimiento, encontramos un artículo escrito por Salomon Kalmanovicz. Algunos amigos
de la robustez conceptual y de modelación podrían argumentar que el autor del artículo,
no es amigo del gobierno, y tiene ideologías poco liberales en materia económica.
Sin embargo, creemos que los espacios para la robustez fueron copados por todos
los medios de comunicación y en este queremos darle cabida a este articulo con
una visión distinta de la economía, y que con ello darle crédito académico a la
lapidiaria percepción de doña Carmela.
Escribe Kalmanovicz:
Un
periódico tituló que el dato fue mejor que el esperado, pero la caída
interanual fue demasiado pronunciada. Así lo entendió la junta del Banco de la
República que dio una señal de gran preocupación al recortar su tasa de interés
de referencia en 0,5%, cuando regularmente opera con tramos de 0,25%.
Hubo
un dato escabroso para febrero pasado, cuando la inflación disminuyó a 1,8%
anual, algo que no sucedía en 50 años. Para una economía emergente, es casi una
deflación de precios, un indicador de que la demanda efectiva está muy
debilitada. Esa fue la señal que preocupó tanto al banco central.
El
director de Planeación Nacional salió a decir que fue el tercer mejor resultado
de América Latina, pero nos comparamos bastante mal frente a Panamá, Perú y
Chile. El ministro de Hacienda dijo, para consolarnos aún más, que estábamos
mejor que Europa e incluso que Estados Unidos. Luego sacó un pronóstico de la
cartuchera y anunció que en 2013 creceríamos 4,8%. ¿De dónde y cómo? De la
locomotora minera no, pues los precios internacionales ya no son tan favorables.
¿De dónde entonces? Pues de la recuperación de la industria que decreció casi
un punto porcentual y de la agricultura que siguió creciendo de a poco en 2012,
pues se iba a ahorrar y el peso se iba a devaluar. Además, las obras civiles,
por fin, iban a arrancar, pues en 2012 tuvieron un comportamiento raquítico de
sólo 2,2%.
Las
obras civiles sí que siguen siendo un problema. Ya van tres ministros de obras,
dos de la entraña uribista, y el actual director de Invías ha sido contratista
del ente que ahora dirige con varias obras sin entregar a satisfacción. Lo
investiga la Procuraduría General de la Nación por conflicto de intereses. El
investigador no tiene autoridad moral alguna, pues empacó su institución de
clientes de los congresistas y magistrados que reeligieron su cabeza,
comprometiendo la idoneidad de los encargados de conducir procesos
disciplinarios. La revista Semana informaba que en cinco años el tramo de
Buenaventura a Buga, de sólo 118 kilómetros, no llevaba 20 kilómetros
terminados y las adiciones presupuestales triplican el valor original, algo que
encendió el Twitter del expresidente que más les regaló recursos públicos a sus
amigos en la historia de la corrupción en el país.
Pero
volvamos a los datos de las cuentas nacionales y citemos lo que dice el DANE:
“Los
grupos que disminuyeron los flujos de inversión fueron: vías férreas, pistas de
aterrizaje y sistemas de transporte masivo en -17,6%; las vías de agua,
puertos, represas y otras obras portuarias en -10,4%; otras obras de ingeniería
civil en -43,1%”. La minería pasó de crecer 14,4% en 2011 a 5,9% en 2012 y el
sector financiero, cada vez más concentrado y rentable, creció un 5,5%. El
desempleo dejó de caer y sigue por encima del 10% de la fuerza de trabajo.
Por
el lado de la demanda, el consumo creció 4,4% en 2012, mostrando su
enfriamiento. La inversión, sin embargo, pasó de crecer 18,7% en 2011 a 6% en
2012, o sea, cayó dos tercios. La inversión es el factor clave en el
crecimiento y vuelve a reflejar el debilitamiento de la demanda efectiva y el
menor grado de ocupación de la planta existente. Revertir esta tendencia no
será fácil pues, desafortunadamente, la economía no sigue los buenos deseos de
sus ministros de Hacienda.
Cuando, Doña Carmela lea esta reflexión, por intermedio de su sobrina Matilde (quién sí maneja el internet) concluirá que
nuestro esfuerzo de explicación fue en vano. Ya que ni de una u otra orilla de
pensamiento, pudimos explicarle que sí crece la economía del país, por que
aumentan los problemas sociales de su población y su condición de vida sigue
con las mismas penurias de hace 30 años, cuando montó su restaurante. Por lo
menos nos vamos con el consuelo de que existen algunos ilustres doctores
estudiados, que comparten su desconfianza en las cifras.
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