Después de recorrer ciertas zonas
del país, encontramos que algunos mandatarios y sus equipos de gobierno, han
presentado como formula salvadora para el hacinamiento en los centros de salud,
la denominada Telesalud (TS). Con esta inquietud nos dimos a la tarea de
investigar un poco sobre el tema y tratar de descubrir, sí esto es un mito o
una realidad. En ese proceso se localizó un trabajo realizado por Michael
Cross, periodista británico, que se dio en la tarea de revisar e investigar
sobre la TS en Reino Unido (UK).
Nuestros mandatarios locales
recitan de manera envidiable, lo que en todas partes del mundo, las grandes
multinacionales de tecnomedicina han libreteado. Un ejemplo de ello, es la
siguiente frase expresada por un secretario de salud Departamental: “con la
telesalud no se obligará a las personas con problemas de salud graves o
terminales, como la diabetes o la enfermedad pulmonar crónica a caminatas en el hospital para exámenes de rutina
y repetición de formulas médicas. Trayendo la tecnología podremos supervisar
sus condiciones de forma remota en su lugar.
Esa es la promesa de "telesalud",
donde los pacientes controlan sus propias condiciones a través de su casa, o
incluso portátil, los dispositivos conectados a Internet. (Pero como hará un
paciente de una vereda de la hormiga Putumayo o del Vaupés para acceder a ello,
seamos más benevolente, un ciudadano de ciudad bolívar o Usme zona rural?).
De otro lado, un Director de un
Hospital de un Municipio del Pais nos comentó lo siguiente: la telesalud puede
reducir el costo de la atención y, al mismo tiempo, mejorar su calidad (por
ejemplo, al permitir que los médicos saben acerca de los cambios cruciales
cuando suceden, no en la próxima cita del paciente). ¿Pero como hacen sí en el
municipio hay intermitencia del servicio de energía, y la cobertura de internet
no supera el 35% del casco urbano?, su respuesta fue la siguiente. Es que el
hospital se está adelantando al futuro y que a demás la cobertura mejorara con
el programa de TIC del ministerio, que esperamos que inicie trabajo en el
municipio, a finales del 2014.
De la evidencia empírica
recogida nos queda la impresión de que se ha construido una suerte de mantra
alrededor del tema. El mantra construido es el siguiente: “con la telesalud, ahorramos
dineros públicos”. Ese parece que es un argumento de peso para los
gobiernos que lidian con el creciente costo de la atención.
En la práctica, el trabajo de
Cross, lo que demuestra es que los beneficios de salud a distancia, son de
difícil cuantificación y evaluación. Por ejemplo en El Servicio Nacional de Salud
británico (NHS), que es la esperanza de reducir el costo de atender a una
población que envejece, ha tratado de resolver el caso mediante un apoyo ensayo
más grande del mundo de teleasistencia.
El ensayo completo sistema de
demostración tuvo en el reino unido, una población objeto de 1.500 personas, en
tres diferentes partes de Inglaterra. Los resultados preliminares fueron
excelentes - los primeros resultados "genéricos" publicado el año
pasado parecía mostrar que los pacientes que utilizan la telesalud fueron 20%
menos propensos a ser ingresados en
el hospital y el 45% menos de probabilidades
de morir que sus contrapartes en el grupo control.
Según Cross, como era de
esperar, el gobierno adoptó una nueva forma de trabajar. El Departamento de
Salud dijo que la telesalud fue la respuesta a la "confusión, desorden
desarticulada, fragmentada" del sistema actual de atención de salud y
sociales y se estima que el uso generalizado de la telesalud podría salvar vidas
y brindar mejor atención a población vulnerable, como primera infancia y
tercera edad.
Sin embargo, los resultados detallados
del estudio del sistema, fueron contrafactuados por un estudio realizado por la
Facultad de Ciencias de la Salud, City University, Londres, cuyos resultados pintan
un panorama más complejo. Al medirse la calidad de vida de las personas que
utilizan la teleasistencia, se encontró que la tecnología no tuvo ningún efecto
mensurable sobre las sensaciones de bienestar. "Los resultados sugieren
que las reclamaciones por efectos potencialmente benéficos o perjudiciales de
la telesalud son infundadas para la mayoría de los pacientes. "Telesalud
no debe ser introducido con el objetivo de mejorar la calidad de vida o los
resultados psicológicos".
Los investigadores, dirigidos
por el profesor Stanton Newton de la Facultad de Ciencias de la Salud, City
University, Londres, señalaron que sus conclusiones "difieren
marcadamente" de los de la mayoría de los estudios anteriores ", que
suelen ser interpretado como muestra de beneficios a pesar de presentar pruebas
contradictorias". En otras palabras, la mayoría de los estudios de
telesalud son diseñados por con sesgos, para que puedan sacar conclusiones
positivas, incluso cuando la evidencia no puede estar allí para respaldarlo.
Esto sugiere que los estudios
anteriores de telesalud en Reino Unido, generalmente de pequeños proyectos
piloto, tal vez deberían ser tratado con escepticismo. Sin embargo, esto no
está disuadiendo a la industria de TI, que está aumentando a una nueva
generación de dispositivos de consumo para que las personas puedan controlar su
salud - y transmitir datos a sus cuidadores y familiares.
Ahora Cross plantea que de
telesalud en UK, se paso a la moda de m-salud, para dispositivos que usan la
tecnología móvil. A principios de 2013, O2 - propiedad de Telefónica - lanzó un
dispositivo dirigido a personas mayores que tienen dificultades de Salud. La
configuración consta de un teléfono especial con un detector de caída, el
seguimiento de GPS en "zonas seguras" con lata frecuencia de caídas y
un botón de un solo toque que se vincula a un centro de soporte, que puede
comunicarse con los seres queridos, cuidadores o los servicios de emergencia,
si necesita ayuda. (Imaginémonos en Colombia este servicio, donde los
operadores de móviles viven colapsados).
Al respecto en Colombia, no
hemos encontrado una directriz clara del Ministerio de Salud, que oriente a los
hospitales y centros de la red pública, frente a las realidades de la TS. Esto podría
evitar que se despilfarren recursos en sofisticadas plataformas, para
municipios donde su población no tiene cobertura de internet y aun peor no
maneja los equipos de computación. Así mismo no hemos conocido aplicaciones
piloto de telesalud en la red pública de salud del país.
Sería interesante que el DNP y
el Ministerio de Salud, evaluaran el impacto, en la calidad de vida de los
ciudadanos, como producto de la inversión en tecnología en la red pública del
país.
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