En las redes sociales, las observaciones al caso del programa VIP, (que se
ha utilizado con fines electorales y se ejecuta de manera improvisada); ha sido
contra argumentado, por algunos sectores del gobierno, en el sentido que no se
puede observar esos impactos a una política, si no existe una evaluación de la política.
Argumento que puede ser cierto en parte.
Afirmamos que en parte porque en algunos países como Estado Unidos se han
desarrollado algunos modelos de revisión a la decisión-acción, que permiten de
alguna manera anticipar consecuencias en la política y por su parte visionar
impactos en la ejecución (en América Latina,
la Universidad Autónoma de México, ha desarrollado algunos casos).
Pero más allá, de sí es politiquera
o no, la ejecución del programa VIP , este
caso en particular, nos conlleva a un tema muy interesante y es el de tratar de
abordar el ciclo de una decisión-acción, y como ello puede mejorar el control o
la gerencia y permite acercar al gobernado. Con ello un gobierno determinado
puede contrarestar los efectos de las deflectaciones de la realidad en su
ejecución. Para el caso del ciudadano esta temática es novedosas ya que se buscaría
revelarle toda la ingeniería de detalle de lo que el como usuario empieza a
recibir como bienes y servicios.
A nadie se le pasa por la cabeza, que este gobierno diseño el programa VIP,
a sabiendas que va impactar las coberturas de educación o de salud, o que
aumentara los costos de transporte de los beneficiarios de las viviendas. Sin embargo,
sí al interior del gobierno no se revisa la decisión con estos nuevos
ingredientes y ello no se hace público, la rumorología (como lo denominan los
ministros de Hacienda y de Vivienda hará su carrera).
Para lograr mejores niveles de gerencia en los gobiernos, los mandatarios
deben comprender que la comunicación es un instrumento. Pero qué decidir,
analizar y controlar lo que decide con acciones, es el centro de su operación y
solo así podrá optimizar los resultados de su ejecución. Combinando la operación con la
instrumentalización podrá acercar al
gobernado.
Problemas, decisiones, acciones y controles, debe ser proceso permanente e
iterativo sobre todas y cada una de las ejecuciones. Qué implica la recurrencia
y la iteración, implica que durante todo el ciclo de la agenda pública se estén
revisando constantemente, la decisión, la implementación y la materialización. Al
respecto, en la gerencia publica reinante en Colombia, hay un cierto desarrollo
a revisar la implementación, a través de mecanismos como veedurías, interventoría,
supervisiones. Sobre la decisión y la entrega, no hay tanto desarrollo, siendo
la entrega un elemento utilizado limitadamente por este Gobierno.
Sobre el tema de análisis y modelación de decisiones en contextos de ejecución,
no hay mucho en el país, (el gobernador de Antioquia ha hecho algunos
ejercicios con su programa de educación). Sobre este tema quizás el ejemplo más
claro es el gobierno americano, encabeza de Obama, quien recurrentemente
utiliza una especie de teatro de operaciones donde analiza la evolución de las
decisiones tomadas frente a temas estratégicos (por ejemplo Salud,
inmigración). Después de estos ejercicios el tomador de la decisión explica la
evolución de sus decisiones y las determinaciones que ha tomado para corregir
errores o problemas, tanto en la estructuración, implementación, como en la
materialización.
Para tal efecto el mandatario no debe perder de vista:
Que la decisión que él toma sobre un tema, tiene un ciclo que va desde la
estructuración (se formaliza puede ser, a través de una política, programas,
proyecto, que involucran metas; u otro instrumento normativo ley, decreto, resolución,
etc.), la implementación (se surten procesos organizacionales y se empieza la
producción del bien y servicio) y la materialización (se entrega el viene y
genera resultados).
Que el análisis de la decisión en su ciclo, combina racionalidades:
Electorales, Estratégicas, Presupuestales, Políticas y Personales (lo que
Graham T. Allison divide en tres niveles; racional unificado, organizacional y Político
– Burocrático).
Que los informes de: evaluación política, interventoría, ejecución de un proyecto,
programa, se hacen sobre la base de la materialización y la implementación,
pero no responde a los procesos previos que son tan importantes para que la decisión
sea gobernable y logre acercar a los ciudadanos. Una reciente encuesta entre
los inmigrantes en estados unidos, muestra altos niveles de percepción frente a
la decisión que el presidente plasmó en la denominada ley de inmigrantes. Esta percepción
muestra un fuerte grado de información de los interesados y no interesados, que
saben en qué va el proceso y que cosas se han intentados deformar de la decisión
inicial.
El teatro de decisiones sumado a
otros instrumentos disponibles (evaluaciones, cadena de entrega,
tableros de control, planes de acción, etc), se convierten en un generador de
información. Sin embargo el análisis de decisiones puede ser muy eficaz para explicar
con mayor sentido de realidad, porque suceden
deflectaciones de una decisión, lo que al ciudadano le daría mayor oportunidad de entender el porqué
de las materializaciones.
Creemos que el gobierno debe utilizar este tipo de instrumento para brindar claridad a los Colombianos que le
eligieron, sobre la evolución de su decisión de ofrecernos 2.000.000 de
vivienda, que después dicha decisión se formaliza en 1.500.000 viviendas y
luego tal decisión se ha venido materializando en 100.000.000 viviendas, más
80.000 para el resto del cuatrienio.
Así se evitarían que la rumorología y las especulaciones, hagan presa uno de los programas Bandera del actual
Gobierno (como lo afirman constantemente el ministro de vivienda y el ministro
de hacienda).
No hay comentarios:
Publicar un comentario